El trabajo de nuestras madres : Limpiar el suelo y los colchones

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Mujer limpiando años 60
Mujer limpiando años 60. Mas que un trabajo casi una tortura

LA LIMPIEZA DE LOS SUELOS DE LOS AÑOS 60

Pedramol, y estropajo para limpiar los ladrillos del suelo a mano
Pedramol, y estropajo para limpiar los ladrillos del suelo a mano
¡Qué felicidad da limpiar !
Así limpiaban el suelo nuestras madres

Aunque ahora todo es tan moderno, cómodo, limpio y barato, en los años 60 las cosas más comunes resultaban una absoluta penitencia para nuestras madres.
Limpiar el suelo, que generalmente eran de ladrillos de barro o de losas hidráulicas, suponía tener que llenar el cubo de agua (apenas salía agua por el grifo porque no había bombas y en los pisos altos nunca llegaba), había que hacer unos estropajos que se hacían despeluchando cuerdas y ponerse de rodillas y restregar con unos polvos que se llamaban Pedramol. Luego se aclaraba todo y se pasaba una josifa o aljofifa que es un trapo basto (también a mano y de rodillas).

Ejercicio diario
Durísimo trabajo la limpieza cotidiana del suelo. De rodillas y con un estropajo. ¡Que tortura!

LA LIMPIEZA DE LOS COLCHONES DE LANA, BORRA O PAJA

Estirando la lana / borra
Estirando la lana / borra. Cada dos o tres meses se subían los colchones a la azotea y se estiraban cada una de las fibras y se lavaba el forro.

Pero lo que me llamaba mucho la atención, y yo también participaba, era cuando se subían los colchones a la azotea, se descosían y se sacaba la borra que formaba el relleno.

Me dicen (Gracias Antonio Novo Andrade ) que esto ya fue un adelanto, ya que antes se rellenaban de paja que vendían en la Posada del Mesón.Había dos tipos de colchones con relleno “moderno”, los de lana y los de borra.

En mi casa usábamos los de borra que es la parte más mala y corta de la lana y que era de color negro. Estos había que aventarlos y estirarlo  una o dos veces al año.Se ponía una sábana vieja en el suelo de la azotea y se hacía un montón con toda la borra y se dejaba un tiempo para que le diese bien el sol. Luego, había que coger cada trozo de la borra y estirarlo para que se des-apelmazara y cogiese volumen. Era una tarea muy larga.Luego, cuando ya se habían estirado todas borras y se había lavado el forro del colchón, se volvía a rellenar, se cosía y ya estaba listo para otra temporada.

Los que no han conocido esto no saben lo que se pierden, y que estos colchones cogían la forma del cuerpo rápidamente y tenían memoria (como los de viscoelástica de ahora) por lo que te quedabas empotrado pasando un calor toda la noche que para que contar. Mejor no hablar si el niño se hacia pis.Para saber más del tema pulsa el enlace Por las mañanas las madres tenían que luchar a brazo partido con los colchones para “borrarle” la memoria y que se quedasen otra vez planos. Aunque parece que las borras y las lanas no pesaban, os aseguro que para darle la vuelta al colchón hacía falta tener mucha fuerza.

UN HOMENAJE MERECIDO A NUESTRAS MADRES

Es de justicia hacer un homenaje a nuestras madres que con tanto trabajo y sacrificio soportando tantas penurias y falta de medios han conseguido sacarnos de esa época y que seamos un país moderno

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