Lista de comercios del barrio

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Bar El Malagueño. Con Paco detrás de mostrador

En la calle Fabio Rufino, había una frutería, una pensión, una carbonería (donde iba a vender el pan duro y que luego ha sido la Peña de La Lechuga) y un almacén que era de unos montañeses (le decían el picharrota ?) y uno de sus dueños tuvo problemas porque al parecer abuso de una chavala.

En la calle Posadilla habían varios garajes, dos en el callejón del hospital San Juan de Dios, un taller de los taxis de Parrado, dos cocheras donde encerraban a los caballos por las tardes y yo podía verlos perfectamente desde mi balcón. Por cierto tengo que contar la vez que un caballo tuvo una enfermedad y no podía evacuar y lo sacrificaron allí mismo en la calle. Al final de la calle, junto a la Plaza de San Martín estaba Alfonso el Corsario (no tiene nada que ver con los piratas, se dedicaba a transportar mercancías como Seur ahora), enfrente estaba el bar El Paraíso, que también era almacén y dónde pasaba muchas horas viendo jugar a las cartas y al pimball.
En la Plaza de San Martín también había un almacén, el colegio de las monjas y una pastelería donde vendían las famosas biscotelas, cuñas y sultanas de coco.
Posada del Mesón
En la calle Mesón, desde San Martín, había dos pequeños bares de putas, en el estrechamiento de la calle el Bar El Malagueño, donde también pasaba mucho tiempo, y tenía unas tapas riquísimas de huevas aliñas. Paco El Malagueño era una persona encantadora, y su mujer. Tenían varios hijos de mi edad y pasábamos muchos ratos juntos. En este bar y en el Paraíso veíamos la tele porque en casa no teníamos. Se veían los partidos de fútbol y las corridos de toros (esto yo no lo veía porque estoy totalmente en contra). Frente al bar había una barbería.

 

En la curva de la calle Mesón está la famosa Posada del Mesón, que en mis tiempos se utilizaba de casa de vecinos y caballerizas. Enfrente había otro bar de putas.
Luego había dos almacenes pequeños, uno de ellos era “Casa El Muerto”, el primer sitio donde trabajé cobrando 7 pesetas la hora despachando en una pequeña confitería que había enfrente del almacén y junto al depósito de bebidas del Pay- Pay. Junto al Muerto, había una Droguería donde mi madre me mandaba a comprar petroleo para el anafe que servía para hacer la comida, aunque siempre cogía gusto a petroleo. Puafffff.
Junto a esta pasando el callejón que llevaba al Monturrio, estaba el Bar Los Marinos, otro bar de putas donde la Parapa y la Pepi hacían concursos a ver cual aguantaba más, se ponían al fondo del bar, que es bastante largo, y los marineros se ponían en cola. 

La Flor del Norte
Sala del Pay-Pay

Frente a Los Marinos había otro almacén que hacía esquina con San Antonio Abad, con una ventana en la fachada donde yo me pasaba mucho rato sentado en un escalón con los colegas del barrio. Siguiendo para el Arco de los Blancos, había un almacén y bar de putas “La Flor del Norte”, era mitad almacén y mitad bar de putas.

 

Publicidad del Pay-Pay
Otra publicidad del Pay-Pay en inglés

Enfrente estaba el famoso Pay Pay, que era una Sala de Fiestas, pero con muchas putas. Allí paraban todos los marinos que recalaban por el puerto de Cádiz y estaban toda la noche abiertos. Curiosamente hace esquina con la calle Silencio, que era de todo menos silenciosa. Recuerdo que en las navidades los dueños del Pay-Pay le regalaban un pavo a los vecinos para que no protestasen mucho.

Ya solo me queda la calle San Antonio Abad, que tenía un bar, “también de putas” compartido con el almacén de enfrente de Los Marinos.
Canilla de madera para los barriles

Luego fué un bar normal que regentaba Mariano con el que me llevaba muy bien pero un día tuvo un accidente con la moto en la Avenida y se mató. Enfrente de este bar había, y creo que todavía existe una canillería, un sitio donde fabricaban canillas de madera para los barriles. Frente al 14 tenía Ataulfo y Delfín sus almacenes dónde ensacaban patatas y repartían legumbres y cosas parecidas a los restaurantes.

Barbería como la de mis tiempos. Había una frente  al bar  El Malagueño
y otra en la esquina de  Posadilla con San Antonio Abad.
Durante un año trabajé de aprendiz en la peluquería
de Rafael, que estaba en la Plaza de las Canastas.
Me pasaba el tiempo viendo como arreglaban a los clientes,
lavando las cabezas para los pelados a la navaja y
quitándole los pelos a los clientes de los hombros
con un cepillo. Algunos me daban una pequeña
propina que era todo lo que ganaba en ese trabajo.

Un poco más abajo, cerca de Posadilla, había una pequeña zapatería y una barbería donde iba a pelarme y que luego fue el primer establecimiento de Eutimio Sastre, por un tiempo trabajé allí. Ya solo me quedan dos bares también de putas donde trabaja la Fama despachando detrás de la barra. La fama era una mora muy guapa pero me llamaba mucho la atención porque tenía tatuada una linea verde en el centro de la barbilla desde el labio.Ya casi en San Juan de Dios había otro bar de tapas donde vendía lotería Anafito que iba en una silla de ruedas y ya haciendo esquina con el Ayuntamiento el Bar Coruña, donde se jugaba mucho a los dados al -20. Solo me queda el Bar Los Patricios que estaba en la calle Pomponio Mela esquina Pelota.

 

Máquina de tostar café parecida a la que
utilizaba Julio en la calle Pozo.

Se me ha olvidado la calle Pozo, donde había una pensión y el tostadero de café, a cargo de Julio. Cada vez que tostaba café todo el barrio olía estupendamente. Usaba maderas para el horno y los chavales le dejábamos en la puerta todas las que encontrábamos. El a cambio nos dejaba ver como tostaba el café.

Bueno estoy viendo que cuando tenga tiempo voy a ubicar en un plano cada uno.

1 Comentario

  1. Antonio Novo Andrade: Paco, he leido tu descripción del barrio de aquella época y la considero perfecta, no le pondría ni quitaría una sola coma, solo podría añadir algunas cosas anteriores a esa fecha, como por ejemplo que el bar "El malagueño" anteriormente también había sido un cosario y que Alfonso también se dedicaba a vender afrecho, pero noto la carencia y supongo que porque no lo has conocido de cuando vino a Cádiz la VI flota norteamericana, coincidió con la creación de la base naval de Rota.Había americanos hasta en la sopa, vinieron putas de toda España y hubo anecdotas a centenares.

  2. Antonio Novo Andrade: no me acuerdo de cuantos barcos eran, ni siquiera si era la flota al completo, en el muelle había dos o tres atracados y otros varios fondeados en la bahía y traian a la tripulación en lanchas.La policia naval se instaló en el ayuntamiento, se les veía desde las ventanas que daban a San Antonio Abab (frente al bar La Lancha, que entonces eran unas oficinas), los niños nos asomabamos a las ventanas para ver esos "bichos tan raros", sobre todos los negros, pues la mayoría nunca los habiamos visto.

  3. En la puerta de la carbonería de Fabio Rufino había un letrero que ponía: "Hay carbones", era metálico de letras negras sobre fondo blanco, alguien, con tiza, puso debajo "… y condones", aquel letrero se llevó bastante tiempo y para los niños que pasabamos por allí era un osadia el leerlo, incluso reíamos cómplices el atrevimiento.

  4. me gustaria leer mas cosas sobre el almacen el populo de ataulfo, los hermanos fernandez cobos. a ver si me podeis informar sobre aquel sitio y sus trabajadores porque los hecho de menos y hace mucho que no se nada de ellos,un saludo espero vuestra ayuda, gracias

  5. por lo visto tenian tambien un ultramarinos en la pz cruz verde lo que ahora es la administracion de loteria,la finca era entera de ellos, eran montañeses pero se sabe poco mas. espero que alguien te diga mas datos. un abrazo

  6. Magistral trabajo. Me crié en aquel barrio y guardo buenos recuerdos. A pesar de vivir a mil Km de el cada vez que bajo a Cádiz hago visita a mis orígenes. Gracias por tu aportación.

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