Lo quiero, lo quiero ahora y no me importa nadie

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Pequeño tirano tecnológico

Si algo define a gran parte de la juventud tecnológica de ahora es lo claro que tienen lo que quieren. Suelen ser cosas sin nunguna importancia y relacionadas con el consumo de gadget del último grito, que implementan funciones avanzadas que generalmente no tienen utilidad práctica porque todavía no son el estandar.
El problema se presenta cuando, además de quererlo, lo quieren ya, ahora mismo. Para eso suelen poner en marcha un proceso de presión a su entorno más cercano (generalmente a su familia) para conseguirlo. Empiezan con una primera fase tratándo de explicar a los paganos que eso que quieren ya, va a suponer en realidad un ahorro, y que gastarse 500 o 600 € en un chirimbolo es una buena inversión.
Si los paganos no muestran su mismo entusiasmo, o incluso si se atreven a poner alguna mínima objeción, pasan a la segunda fase de ataque, destacando el analfabetismo tecnológico primero, lo poco que se les quiere después,y lo desgraciados que son por tener que depender de semejante gente. En casos extremos no dudan en decir que se quieren morir o que no han pedido nacer.

Joven incordiando
a sus padres

Si aún así no lo consiguen, pasan a la fase 3, hacerle la vida imposible a quién no ha colaborado con entusiasmo con ellos. Apenas hablan, se encierran en su cuarto pasándose la vida conectados a internet comentando con sus colegas las malas personas que son de los que dependen. Se vuelven hoscos y no pierden ninguna oportunidad para dejar claro el desprecio que sienten hacia esos analfabetos que les obligan a no estar a la última.
Al final, los paganos hacen un sobreesfuerzo,ceden y terminan dándoles el nuevo capricho.

Joven solitario

Esto es una gran pena, porque solo consigue retroalimentar la situación. Llegan a la conclusión de que solo tienen que presionar lo suficiente hasta que lo consigan. Es una victoria pírrica. No tienen en cuenta el coste real que esto les representa, principalmente el aislamiento y la falta de relación afectiva con su entorno.
Acaban convirtiendose en seres odiosos y solitarios, lo que les hace caer en una depresión de la que no saben salir, mezcla del sentimiento de culpa que tienen porque saben que lo está haciendo mal,junto con la decepción que le proporciona el nuevo chirimbolo, que al final no merece la pena el esfuerzo que han tenido que hacer para conseguirlo.
Creo que se debe a la total falta de empatía (ponerse en el lugar del otro) y la distorsionada visión de la realidad obtenida únicamente por sus anómalas experiencias.

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