Los bares del barrio

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EL BARRIO DEL PÓPULO EN LOS AÑOS 60 ERA UN LUGAR DONDE LA GENTE CONVIVÍA Y SE AYUDABA EN LO QUE PODÍA

Durante los años de de la dictadura, la gente intentaba sobrellevar la situación como podía. Las mujeres se pasaban el día en la casa haciendo equilibrios para poner algo en la mesa con el poco dinero del que disponía, criar a un montón de chiquillos, pelearse con el carbón y sin apenas presupuesto solian tener que pedir fiao en los almacenes del barrio.

Como ya he comentado en otra ocasión, en las casas apenas sobraba nada. Las ropas se reutilizaban de un hermano a otro, o incluso de un vecino a otro. Con las comidas se hacían verdaderas virguerías, reutilizando las sobras para hacer nuevas comidas, o cocinando de mil maneras las pescadillas del muelle que todo el mundo llevaba a la casa. La carne se veía poco, y recuerdo que al puchero se le echaban patas de pollo que se le quitaban los pelos y parte de la piel quemándolas y el pescuezo (¡que asco me daba!).

Los hombres trabajaban principalmente en los Astilleros o en el muelle y cuando terminaban la jornada se reunían en los bares del barrio.

PARA EL OCIO NO ARREGLÄBAMOS COMO PODÍAMOS

En los bares del barrio era costumbre echar alguna partidita al mus o a la escoba, o también al dominó con la baraja o las fichas que el bar ponía a disposición de los clientes. Generalmente se pedían 1/2 botella de vino fino de Chiclana, Nicanor o Reguera, que  pagaba quien perdía la partida. Nunca se pedía tapa y recuerdo que los tantos que se iban obteniendo se apuntaban con tiza en la mesa de mármol, o en un trozo de papel de estraza con un lápiz si la mesa era de madera.

Cuando pusieron la tele en los bares, mucha gente se congregaba para ver las corridas de toros, los combates de boxeo o los partidos de fútbol. Entonces no se jugaba y había que consumir de vez en cuando. El camarero pasaba por las mesas y retiraba los vasos vacíos y luego volvía y te preguntaba que ibas a tomar. Había que hacer juegos malabares para que un quinto de la CRUZ BLANCA te durase dos horas que es lo que tardaba en verse el partido de fútbol.

En esos momentos el bar se llenaba hasta los topes, tanto El Paraíso como El Malagueño. El Bar Coruña, La Lancha o los Patricios también se ponían igual.

Fuero del trabajo.
Fuero del trabajo. La Ley que en teoría “defendía” a los trabajadores y que por eso no necesitaban sindicatos.

En todos los bares, habían dos cuadros, uno con el Fuero del Trabajo y otro con el Fuero de los españoles, ambos era obligatorio que los bares lo tuviesen expuestos.

Fuero de los españoles. Una especie de "Constitución" franquista
Fuero de los españoles. Una especie de “Constitución” franquista
Recreativa Space Invaders
Recreativa Space Invaders

LA MODERNIDAD ACABÓ LLEGANDO A LOS BARES DEL BARRIO

Máquina de pinball antigua
Máquina de pinball antigua. También las llamábamos de Flipper porque era lo que llevaba escrito en las palancas que rechazaban la bola

También tenían máquinas de pinball de bolas de acero que hacían mucho ruido cuando rebotaban las bolas y los marcadores de puntos se movían muy deprisa. Lo malo es que tenían un sistema que detectaba cuando la movías mucho y te salía un cartel que decía “Tilt” y te quedabas sin poder terminar la partida.

Pong. La primera recreativa "electrónica" que conocí.
La primera recreativa que conocí. Nos quedábamos embobados viendo rebotar la pelotita

Luego empezaron a llegar las electrónicas del tenis, se llamaba Pong y representaba una pelotita que iba rebotando y a la que tenías que golpear con tu “raqueta” para que no te hiciesen el tanto. Eran muy tontas pero todos nos quedábamos maravillados viendo una máquina capaz

Máquina recreativa Space Invaders
Máquina recreativa Space Invaders

de “mover” una imagen.  Ya cuando llegaron los Space Invaders, con sus ruiditos y sus imágenes en color fue alucinante.

 

 

LOS “OTROS” BARES DEL BARRIO

En los otros bares del barrio, aparte de las mujeres de la vida, había siempre una iluminación muy sugerente, con bombillas rojas, verdes y violetas y todos tenían una barra alta con unos taburetes que tenían un tubo alto rematado en un mini asiento redondo. Allí se encaramaban los clientes y se ponían a charlar con las camareras y a invitarlas a copas.

El principal problema que le encontraba a estos bares era que todos tenían una sinfonola que se convertía en la tortura del resto de los vecinos. Cada cliente que llegaba echaba un duro y tenía para poner tres canciones que casi siempre eran las mismas, aunque la sinfonola tenía 99 para elegir.

Sinfonola años 60, podías poner tres canciones por un duro.
Sinfonola, podías poner tres canciones por un duro.

Como entonces no había horario de cierre, a veces eran las dos o tres de la mañana y seguían poniendo las mismas canciones a todo volumen. Recuerdo con especial odio la canción de “Black is Black” de los Bravos que estuvieron un verano entero poniéndola como 100 veces cada noche.

OTRAS “CURIOSIDADES” DE LOS BARES DEL BARRIO DE LOS AÑOS 60

Cartel de "Prohibido el cante". En los años 60
Cartel de “Prohibido el cante”. En los años 60 había uno en cada bar. Por lo visto había muchos “cantaores” aficionados que eran bastante malos cantando con la borrachera.

En los bares del Pópulo habían unos carteles de “Prohibido el Cante” porque cuando la gente se ponía “contentita” con las 1/2 botella, acababan cantando por Rafael Farina, La Piquer, Chano Lobato, Antonio Mairena, Lola Flores….; y ninguno sabía cómo parar. Se hartaban de beber y luego lo apuntaban en la cuenta que pagaban cuando tenían dinero.
En el suelo siempre había una capa de serrín porque al personal le encantaba escupir por todos lados, en los bares y en la calle.

Escupidera que había en los bares en los años 60
Escupidera que había en los bares en los años 60

Las 1/2 botellas se servían de unos barriles grandes (bocoy) que se rellenaban de unos barriles que traían las bodegas en carros de mulos. Se rellenaban con un embudo muy grande con un brazo horizontal de un metro acabado en un trozo vertical que es el que se introducía en el bocoy. Se cogía una cantarera que se iba llenando del barril que traía la bodega introduciendo una goma y chupando hasta que empezaba a salir. Cuando me tocaba rellenarlos y chupaba más de la cuenta te llegaba hasta el sentío. ¡Estaba asqueroso!

UN POCO DE CARNAVAL DEL AÑO 1968

Los Mayordomos 1.968 Carnaval de Cádiz
Los Mayordomos 1.968 Carnaval de Cádiz

La letra del Pasodoble de Los Mayordomos resume muy bien el sentir de aquellos tiempos.

Letra y Música: Antonio Martín García

1968 – Los Mayordomos – Pasodoble – El Tanguillo Gaditano

El tanguillo Gaditano
se está perdiendo y es una pena
el cantecillo gitano que fue naciendo
por nuestras venas
Ya no se oyen cantar
a los chiquillos por las plazuelas
Ni a los mayores en el bar,

esas costumbres se han perdido ya
Ahora suelen entonar
solo canciones extravagantes
Y el tango ha de persistir, puesto que ha nacido aquí hay que llevarlo adelante
Si del cielo bajaran
lo que al tanguillo le dieron vida
Viendo que no se cantaba
de nuevo de pena moririan
No crea Tio de la Tiza
que se ha olvidado hay que caray
Nosotros le rogamos
a los coristas si es que los hay
Un aplauso muy fuerte
para el tanguillo orgullo de Cai

Video de las fiestas típicas de 1.968, salen algunas imágenes del barrio y los Mayordomos y los Senadores Romanos con El Sopa.

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