Los churros y el pescaito frito

318
Compartir
Bandeja de churros de Cádiz
Bandeja de churros de Cádiz

LOS CHURROS, EL RITUAL DE LOS DOMINGOS EN CÁDIZ

Los churros del puesto de Charo
Los churros del puesto de Charo

¡Que mañanas de domingos!

Cuando tenía 9 o 10 años ya me mandaban por la mañana a ir a la churrería por 3/4 kilos de churros. Generalmente iba al bar de “La Flor del Carriedo” que está en la plaza San Juan de Dios.Siempre había un montón de cola pero no me importaba esperar.
Me distraía viendo como, desde la cocina, venía un señor con una bandeja color plata cargada con una o dos roscas de churros.

Rosca de churros
Rosca de churros

Haciendo equilibrios y sin tropezar con quien estaba despachando, las dejaba caer en el mismo trozo de mostrador donde por las tardes vendían el pescaito frito.

Churros de la Flor del Carriedo en la Plaza de San Juan de Dios de Cádiz.
Churros de la Flor del Carriedo en la Plaza de San Juan de Dios de Cádiz.

El que despachaba, con unas tijeras grandes cortaba rápidamente las roscas sacando trozos de churros de unos 20 cm.
Luego preguntaba al cliente, ¿cuanto quiere?. Un cuarto y octavo. Cogía un papel de estraza y hacía un cucurucho grande y empezaba a echar churros que estaban muy calientes quemándose las manos. Luego cogía otro trozo de papel de estraza y le hacía un segundo piso al cucurucho. Lo pesaba y lo cerraba muy bien. Tan bien que parecía que le había hecho el vacío y estaba hermético. Seguro que del cuarto y octavo, el octavo era el peso del papel, que además se empapaba todo de aceite para que pesara más.Algunos clientes pedían que les espolvorease azúcar.

LA COLA DE LOS CHURROS

Cortando la rosca de churros. ¡Cuidado que quema!
Cortando la rosca de churros. ¡Cuidado que quema!

Estar en la cola a veces era jodido, porque ya te iba a tocar a ti y de pronto venía un camarero y pedía dos o tres platos para los clientes que estaban tomando café en el bar. Entonces lo dejaba todo y servía primero al camarero, por lo que te tenías que esperar a que saliese otra bandeja de churros.

Puesto de la Guapa en la Plaza de las Flores de Cádiz
Puesto de la Guapa en la Plaza de las Flores de Cádiz

Lo que en realidad más me gustaba era el camino de vuelta a casa, y el tiempo que me pasaba tratando de abrir el cucurucho hermético sin que se notase y así poder ir comiéndome algunos churros por el camino. ¡Qué difícil era volver a cerrar otra vez el jodido cucurucho!.
A veces, cuando había demasiada gente en La flor del Carriedo, me iba a la plaza de las flores, a cualquiera de los tres puestos que había. Lo que pasa es que como estaba más lejos, me daba más tiempo de comerme más churros, por lo que tenía que pedir un poco más para que no se notase.

POR LAS TARDES PESCAITO FRITO DEL FREIDOR

Papelones de pescaito frito de los freidores de Cádiz

Otras veces, por la noche, mi madre me mandaba al freidor por pescaito frito. 1/2 kilo de cazón en adobo, otro 1/2 sin adobo y 1/4 de pescadilla. Yo siempre conseguía que además trajese 1/4 de chocos.

Freiduría La Palma en la calle Ruiz de Bustamante en Cádiz
Freiduría La Palma en la calle Ruiz de Bustamante/Marqués de Cádiz  en Cádiz

Mi freidor favorito era uno que estaba en la calle Marqués de Cádiz, frente al bar de La palma del Hondillo, porque en el escaparate donde ponían el género, en los laterales tenían unos espejos y como estaban paralelos, se venía una imagen infinita de un espejo dentro de otro con muchísimo pescaito.

Mucha gente compraba el pescado en el freidor y luego se iban al bar a comerlos. Luego durante un tiempo trabajé en ese bar, el dueño se llamaba Fermín. Era montañés y siempre estaba fumando un puro y nunca se quitaba la boina.

Bar Velardez Plaza en Cádiz
Al fondo el Velardez Plaza, donde se comía el pescaito del freidor de Sopranis.
Espejos paralelos que reflejan unas imágenes infinitas
Espejos paralelos que reflejan unas imágenes infinitas como los que ponían en los freidores de Cádiz

Otras veces iba freidor de la calle Sopranis, que estaba junto al bar de Velarde Plaza. A este nos llevaban a veces mis padres y a mi y a mis hermanos y nos tomábamos algo mientras nos comíamos el pescaito del freidor.

También funciona algo La Flor del Carriedo, pero menos, ya era más bien para los turistas y forasteros.

 

Freiduría de Cádiz
Freiduría de Cádiz

De chaval comprábamos a veces una peseta (pejeta) de mijitas. Que era un cartucho con los trocitos que iban quedando del pescado y que el gallego que despacha te llenaba hasta arriba.

¡Como echo de menos el pescaito de Cai!

Deja un comentario